1. Dormir con maquillaje
Uno de los peores hábitos. Durante la noche, la piel aprovecha para regenerarse, y si no está limpia, los poros se obstruyen, aparecen brotes de acné y la piel se ve opaca.
Consejo: desmaquíllate siempre antes de dormir, aunque uses poco maquillaje.
2. Usar productos que no son adecuados para tu tipo de piel
Lo que funciona para una amiga o una influencer no necesariamente funcionará para ti. Cada piel tiene necesidades diferentes.
Consejo: identifica tu tipo de piel (grasa, seca, mixta, normal) y utiliza productos formulados para ella.
3. Exfoliar en exceso
La exfoliación es maravillosa para renovar la piel, pero si la hacemos con demasiada frecuencia o con productos muy abrasivos, dañamos la barrera cutánea, provocando irritación y sensibilidad.
Consejo: exfolia tu piel máximo 1 o 2 veces por semana, con productos suaves y guiados por un profesional.
- No usar protector solar todos los días
El sol es el principal factor de envejecimiento prematuro y manchas en la piel. Incluso en días nublados o dentro de casa, los rayos UV y la luz azul pueden dañarla.
Consejo: aplica protector solar todos los días, y reaplica cada 2-3 horas si estás expuesta.

